Mostrando entradas con la etiqueta distorsionada realidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta distorsionada realidad. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de diciembre de 2011

Amor temido

En un mundo gris lleno de malas y egoístas intenciones, aún perdura cierta pureza en algunos sentimientos, que podrían provocar que la misma muerte quisiera regresar a una mortal humanidad.

¿Os habéis percatado que toda persona intenta llenar ese vacío con el que nace, como si del pecado original se tratara? No existen guías que categoricen de que modo lo hace cada individuo, pero sin lugar a dudas, tendemos a buscar ese ``algo´´ que nos demuestra que la vida, sí puede llegar a merecer la pena.

Así pues, con temor e inseguridad, te embarcas en un viaje inhóspito. No existe un destino claro, pero es un camino lleno de diferentes direcciones, y que, en la mayoría de los casos, está demasiado empedrado y lleno de baches. Desde su inicio se convierte en una carrera a contrarreloj, con el objetivo de que tu historia no sea un libro lleno de páginas en blanco. Pero en este cuento, el protagonista nunca está solo, debido a su incapacidad de soledad y a su característica de ser social. Por lo que, cada persona que pasa por tu vida le da significado, enseñanzas, valor, sentimientos...

Nos complicamos la vida intentando descifrar el por qué de esos sentimientos, sus causas, sus motivos, pero sin duda alguna, el más difícil de definir, es el amor.

Se trata de una sensación demasiado variable y diferente en cada ser, pero que se complica cuando la persona en sí, suele huir de todo lo que significa amar, cuando el miedo es demasiado grande a no saber comprender esos sentimientos o no querer que lleguen a ser demasiado dolorosos. Preferirías tirarte por un precipicio que da al mar, que carecerías de temor a golpearte con las rocas, antes de sentir que tu lógica se ve atropellada.

Pero, en toda vida llega el momento de enfrentarse a esos miedos, y el momento llega cuando alguien que se cruza en tu camino, consigue desestabilizar toda tu forma de ver el mundo. Al tiempo que te infunda valor, consigue que quieras luchar por quedarte a ver que pasaría sino echaras a correr. Y te das cuenta del momento cuando contestas a esta pregunta, ¿merece la pena ser valiente por lo que sientes por esa persona y los momentos que vives con él?

Cuando la respuesta es obvia, tus mayores dudas comienzan cuando te preguntas por qué todo gira en torno a esa persona, por qué serías capaz de perder la existencia del tiempo hipnotizada en su mirada, acariciando su piel, jugando con su pelo... por qué todo perdería sentido en una vida en que no estuviera él...

Y tu realidad se convierte en compartida, pues su dolor es tu sufrimiento, su alegría, tu felicidad porque ahora el todo es la combinación de ambos, donde una parte de ti, jamás te volverá a pertenecer, ya sea porque se la has entregado o porque su sonrisa te la robó, y es aquella que nos convierte en humanos como tales, el corazón.

"El amor es sufrido y considerado, nunca es celoso. El amor nunca es jactancioso o engreído, nunca es grosero o egoísta, nunca se ofende ni es resentido. El amor no haya placer en los pecados de los demás y se deleita en la verdad. Siempre está dispuesto a excusar, confiar, esperar y soportar todo lo que venga." Un paseo para recordar.

martes, 27 de septiembre de 2011

La maldición de la imagen

Es demasiado sencillo corromper el alma con el prototipo de una imagen. La perfección puede convertirse en una dolorosa obsesión.
La sociedad nos ha enfrentado a una cruel realidad, la apariencia sí es lo que cuenta. Podemos ser capaces, de llegar a ser tan extremadamente superficiales, que morir por nunca verse realmente perfecto, resulta demasiado bello.
Los dolores de cabeza, el malestar del cuerpo, el sonido del hambre, las malas contestaciones, la bordería, y la simple y sencilla arma para defenderse de la culpabilidad, dos simples dedos.
El espejo se convierte en tu enemigo, y la distorsión de tu reflejo se agrava cada día más.
Es una enfermedad difícil de comprender, imposible de aceptar y complicada de sobrellevar. Se convierte en un estilo de vida, que aunque consigas llegar a escapar, siempre se quedará grabada con una forma oscura de tu mente. Es un loco frenesí de sentimientos, de estados de ánimo, de percepciones.
Pero a veces es hermoso darse cuenta que lo bello es lo imperfecto, pues son las pequeñas cosas que nos distinguen de los demás, que nos hacen más humanos y, sobre todo, diferentes.
Y al final del trayecto, cuando consigues salir de esa distorsionada realidad, de levantarte después de cada tropiezo, de cada caída, recibes esa recompensa, una lección.
Fotografía realizada por Lydia Natour